Abogado y Falso Autónomo

Abogado y falso autónomo, una realidad social de la que no somos conscientes.

 

Presento una DENUNCIA:

 

Realizo una protesta pública en contra de la vulneración que se produce a los Derechos de los Abogados como trabajadores.

Así es. La mayoría de abogados jóvenes están de falso autónomo. Sé que puede parecer paradójico, pero desde hace tiempo los abogados nos vemos privados de los derechos más básicos que tiene todo trabajador. Derechos que durante nuestra rutina diaria nos encargamos de proteger para defender los intereses de los clientes.

La práctica habitual en los pequeños y medianos despachos es “contratar” a becarios con ganas de aprender y trabajar. Ahora bien, debe ser especialista en estar agradecido y dar las gracias.

 

La curiosa, e ilegal, figura de la pasantía o becario. El abogado y falso autónomo encubierto al finalizar sus estudios.

Es aquella por la cual el encargado o jefe del despacho te obliga a estar dado de alta como autónomo por cuenta propia. Te deja una mesa de trabajo y el resto de material para poder trabajar. Te da órdenes y te dice que como debes hacer las cosas.

También te da un horario con cierta flexibilidad (o no) y te remunera económicamente los servicios de alguna manera (o no). Con el tiempo es posible que vayas mejorando la situación económica (o no) y aprender lo suficiente como para dar el salto a una mejor vida (o no).

Eso sí, siempre has de estar agradecido por haber tenido la oportunidad de trabajar y de aprender. Y da las gracias con una sonrisa. El abogado y falso autónomo podría decirse que es un becario de por vida, aunque con alguna ventaja mas.

 

Ahora bien. ¿Qué es un trabajo?

Según el Estatuto de los Trabajadores, el contrato de trabajo se podría definir como el contrato mediante el cual el trabajador presta voluntariamente sus servicios, retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito dirección del empleador o empresario.

 

¿Qué es un trabajador autónomo?

Según el Estatuto del Trabajador Autónomo, es una “persona física que realiza de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores”.

La profesión de la Abogacía se regula en el Real Decreto 1331/2006, de 17 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de los abogados que prestan servicios en despachos de Abogados, individuales o colectivos. Sin embargo, la relación laboral de los Abogados ya viene integrada dentro de los distintos convenios colectivos de oficinas y despachos. De hecho, la primera vez que la palabra “abogado” aparece en un convenio colectivo es en 1991.

 

¿Cuándo se es un abogado y falso autónomo?

  1. Cuando trabaja para un despacho y tiene todas las obligaciones de un trabajador: horario, cumplir ordenes, acudir al centro de trabajo, ser diligente y profesional, pero sin ninguna de sus ventajas. No tiene un contrato de trabajo. No cotiza a la seguridad social. Paga impuestos por ser autónomo y no tiene una nómina. Abona una factura a su despacho con la cantidad “pactada” que no suele sobrepasar los 500 euros por una jornada de 10 horas diarias (o ni eso).
  2. Cuando trabaja para una empresa y en vez de un contrato de trabajo tiene un contrato de colaborador mercantil. Tiene todas las obligaciones de un trabajador y un autónomo al mismo tiempo. Y, de nuevo, ninguna de sus ventajas.

En este país la justicia y la política se cuestiona constantemente, por todo el mundo. Sin embargo, muy poco saben que la mayoría de Abogados jóvenes, las personas que han de proteger nuestros derechos en un futuro, en este momento trabajan en condiciones esclavistas, sus derechos laborales son inexistentes y, a pesar de ello, tienen la tarea de proteger los derechos de todo el mundo (excepto los suyos). Muchos de ellos abandonan el oficio debido a la imposibilidad de mantenerse y vivir con su “trabajo”.

 

¿Por qué sucede?

Es difícil encontrar una respuesta para que ser abogado y falso autónomo. Cada persona tiene motivos distintos para soportar el dolor y las condiciones indeseables, aunque el miedo puede ser uno de los factores destacados. No es fácil plantar cara a un despacho de abogados o una gran empresa por vulnerar los derechos de los trabajadores.

¿Quién desafía a un experto en leyes a ganarle en los juzgados, en su casa, en su terreno? Desde mi punto de vista, alguien que no tiene miedo de defender su dignidad y su trabajo. Alguien que tiene el respaldo y apoyo suficiente, tanto económico como personal, de amigos o familiares. Se requiere mucha paciencia y la capacidad de soportar la situación psicológicamente.

Dentro de la misma abogacía sigue instaurada la idea de verlo como algo normal. Es común escuchar:

“Esto siempre ha sido así, y así será. Si no te gusta ya sabes donde está la puerta”.

Se alude al argumento de hacer entender al joven Abogado que se le está pagando con conocimientos que no podría encontrar de otra manera. “Es una oportunidad única de crecer como profesional”.

En cualquier otro trabajo, cuando el empresario contrata a un nuevo empleado tiene la obligación de enseñarle. Asume los errores y desperfectos que pueda cometer durante su etapa de aprendizaje. Todo ello sin dejar de abonarle el salario correspondiente, con un período de prueba y cotizando a la seguridad social.

¿Por qué es diferente en la Abogacía?

Pueden pasar años hasta que cambie la situación, pero antes debemos ser conscientes del problema, exponerlo y DENUNCIARLO. No podemos permitir que nuestro abogado no pueda estar protegido. No puede ser un abogado y falso autónomo en contra de su voluntad.

Las protestas ciudadanas están a la orden del día. Multitud de colectivos salen a las calles para denunciar injusticias que la sociedad considera vergonzosas.


Como abogados, podríamos ser capaces de hacer mucho más que eso.


La gran mayoría de personas que protestan y defienden sus derechos lo hacen gracias al asesoramiento de un Abogado. La mayoría de ellos, sin conocer realmente todo el abanico de posibilidades que el ordenamiento jurídico nos ofrece.

 

¿Por qué hemos dedicado tanto esfuerzo para llegar hasta este punto si no somos capaces de defender nuestros propios Derechos?

 

 

Autor del artículo:

Rubén Jiménez Rivera – Abogado y Asesor Legal – CEO de RJR Abogados.

 

 

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Por |2018-11-27T16:14:22+00:00mayo 24th, 2018|Abogados, Derecho Laboral|2 Comentarios

2 Comments

  1. Procurador Torrelavega 13 noviembre, 2018 en 8:21 - Responder

    Esto es realmente revelador, eres un blogger muy profesional. Me he unido a tu RSS y espero encontrar más cosas en este gran blog. Además, !he compartido tu sitio en mis redes sociales!

    Saludos

    • admin 15 noviembre, 2018 en 9:49 - Responder

      Muchas gracias por el comentario. Esperamos ser de ayuda a todos los profesionales y personas necesiten ayuda legal. Si nos sigue en las redes sociales, seguro que encontrará artículos de interés.

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