Complicaciones en cirugías e incapacidad laboral

Las complicaciones en cirugías que suframos como trabajadores están conectadas con la incapacidad temporal laboral. Ello significa que una operación quirúrgica puede dar lugar a que recibamos una prestación o no. Depende del caso.

En este artículo explicamos que es una incapacidad temporal laboral y que clases de cirugías dan derecho al subsidio.

¿Qué es la incapacidad laboral temporal?

La incapacidad laboral temporal es una causa de suspensión del contrato de trabajo. No existe una definición legal del concepto, pero podemos saber cuales son sus características:

  1. El trabajador ha de verse en la imposibilidad de prestar servicios laborales
  2. Ha de existir obligatoriamente asistencia sanitaria
  3. La situación ha de ser temporal

Según la Ley General de la Seguridad Social, se consideran situaciones protegidas :

a) Las debidas a enfermedad común o profesional y a accidente, sea o no de trabajo, mientras el trabajador reciba asistencia sanitaria de la Seguridad Social y esté impedido para el trabajo, con una duración máxima de trescientos sesenta y cinco días, prorrogables por otros ciento ochenta días cuando se presuma que durante ellos puede el trabajador ser dado de alta médica por curación

b) Los períodos de observación por enfermedad profesional en los que se prescriba la baja en el trabajo durante los mismos, con una duración máxima de seis meses, prorrogables por otros seis cuando se estime necesario para el estudio y diagnóstico de la enfermedad.”

¿Pueden denegar, anular o suspender el derecho al subsidio de incapacidad laboral temporal?

Sí. Existen 4 causas para ello:

  1. Actuación fraudulenta del trabajador para obtener o conservar dicha prestación
  2. Cuando el beneficiario trabaje por cuenta propia o ajena
  3. Rechazar o abandonar, sin justa causa, el tratamiento que le fuere indicado
  4. Incomparecencia a cualquiera de las convocatorias realizadas para examen y reconocimiento médico

¿Cuándo se extingue el subsidio?

  • Transcurso del plazo máximo de quinientos cuarenta y cinco días naturales desde la baja médica
  • Alta médica por curación o mejoría que permita al trabajador realizar su trabajo habitual
  • Ser dado de alta con o sin declaración de incapacidad permanente
  • Reconocimiento de la pensión de jubilación
  • Por la incomparecencia injustificada a cualquiera de las convocatorias para los exámenes y reconocimientos establecidos por los médicos
  • Fallecimiento

El motivo fundamental en la cuestión radica en que el Estado protege al trabajador cuando considera que su salud padece algún mal. Las operaciones quirúrgicas suponen un coste muy elevado y no puede subvencionarlas todas. Solamente lo hace en aquellas situaciones con relevancia, si así lo consideran. Una de ellas, es precisamente las complicaciones en cirugías, independientemente del tipo de cirugía, como ahora veremos.

¿Qué cirugías pueden ser consideradas como situaciones de baja por incapacidad laboral temporal con derecho a recibir la prestación?

Son aquellas que guardan relación con un accidente, enfermedad o malformación congénita. Por ejemplo, las operaciones de miopía o una lipoaspiración que mejore la capacidad funcional.

No lo son las operaciones puramente estéticas. Unicamente son motivo de suspensión del contrato de trabajo y no dan derecho a la prestación. Como por ejemplo, las operaciones de presbicia, una liposucción o implantes mamarios.

Ahora bien, existe EXCEPCIÓN en aquellas operaciones que eviten o intenten evitar complicaciones en cirugías o efectos secundarios de la primera.

SUPUESTO REAL: Complicaciones en cirugías de implante mamario

  • Fecha de la Sentencia: 10/05/2017
  • Tribunal: Tribunal Superior de Justicia de Andalucía

Una operación de implante mamario realizada en 2004 se complicó. Se detectó que podía existir una rotura del implante de silicona en una ecografía. Hubo una segunda operación como medida preventiva.

En primera instancia, se determinó que no se trataba de una situación de incapacidad temporal al ser una operación estética. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia entendió lo contrarió.

El argumento utilizado fue que la segunda intervención trataba de evitar un riesgo eventual, aunque hubiera habido una primera operación quirúrgica con fines puramente estéticos. El hecho de que finalmente no estuviera roto el implante no significa que la operación fuera innecesaria. Se trataba de una intervención preventiva para eliminar un riesgo a la salud de la paciente.

Por |2018-10-08T18:26:01+00:00octubre 8th, 2018|Derecho Laboral|Sin comentarios

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