P ara vender productos o servicios en internet hay que tener en cuenta los aspectos legales de un E-comerce. La crisis provocada por el Covid-19 ha obligado a las empresas a prestar sus servicios o vender sus productos online. Ello ha acelerado la evidente transformación digital del sector y hace inevitable que sea así para las empresas.

Son muchas las cuestiones jurídicas a tener en cuenta cuando se emprende un negocio digital. A continuación, destacamos los aspectos legales más importantes:

¿Qué clase de Empresa?

El primer paso es estudiar el método de operar. Puede ser como autónomo o como sociedad (limitada, anónima…). Debemos escoger la forma de sociedad que mejor se adapte a nuestro proyecto online.

Legislación

Para valorar los aspectos legales un E-comerce hay que conocer las normas relacionadas con el comercio electrónico y la protección de datos. El ordenamiento jurídico abarca las normas tanto a nivel estatal como europeo.

Consumidor y Usuario

La legislación aplicable varía en función del potencial destinatario de la oferta relacionada. Si el destinatario es un consumidor, se aplicará la norma de protección al consumidor y la legislación de protección de datos.

Legislación de protección al consumidor.

¿Qué se entiende por consumidor? La respuesta nos la da el artículo 3 del RD Legislativo 1/2007, por el que se aprueba la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

«Persona física que actúa con un propósito ajeno a su actividad comercial o profesional, o una persona jurídica sin animo de lucro en ámbito ajeno a su actividad comercial«.

Siempre que las actividades de comercio electrónico se dirijan a los consumidores, es necesario cumplir norma anterior. Las ofertas de venta a distancia deben contener información específica sobre la identidad del vendedor y condiciones del contrato. Si se incorporan cláusulas de condiciones generales en sus contratos, también hay que tener en cuenta lo establecido en la Ley 7/1998 de Condiciones Generales de Contratación.

Los contratos celebrados por vía electrónica producen todos los efectos previstos en el ordenamiento jurídico. Por ello, es necesario que concurra el consentimiento del contratante. El consentimiento debe ser expreso y positivo. Además, dicho consentimiento ha de realizarse en un soporte electrónico y que sea admitido en caso de juicio como prueba documental.

Legislación de protección de datos de carácter personal.

En la actualidad, la legislación aplicable en esta materia a nivel europeo es el Reglamento (UE) 2016/679, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales. Es conocido como “GDPR” o “RGPD”. También es importante considerar la ley española que transpone esta directiva, la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.

El tratamiento que se hace con nuestros datos en el comercio electrónico es un tema fundamental. Ahora bien, ¿sabemos lo que es un dato personal?

Según el artículo 4 del RGPD es:  “toda información sobre una persona física identificada o identificable («el interesado»); se considerará persona física identificable toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, en particular mediante un identificador, como por ejemplo un nombre, un número de identificación, datos de localización, un identificador en línea o uno o varios elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica, cultural o social de dicha persona”.

Esta normativa obliga a los responsables del tratamiento de datos (las empresas) a informar a los interesados de la finalidad del tratamiento de sus datos, a tratarlos con una base jurídica que legitime el tratamiento y a tomar las medidas organizativas y técnicas adecuadas para proteger los datos personales que trata, entre otras. El incumplimiento de las obligaciones puede tener como consecuencia una sanción económica muy elevada.

Propiedad intelectual.

La protección jurídica de los derechos de autor es crucial en el comercio electrónico. Los contenidos digitales protegidos por derechos de propiedad intelectual (autoría, marcas, derechos de imagen, etc.) constituyen el verdadero valor añadido de Internet. Por otro lado, los contenidos de las páginas webs gozarán de la protección correspondiente a la categoría específica del contenido (gráficos, música, etc.). Por lo tanto, el responsable de la web deberá ser titular de los derechos conexos de todo lo que se publique en él.

Comercio electrónico y servicios de la sociedad.

A la hora de hablar de los servicios que se ofrecen online, destacamos la Ley 34/2002 de Servicios de Comercio Electrónico y de la Sociedad de la Información (LSSI). Según dicha ley, son servicios de la sociedad «todo servicio de pago prestado, a distancia, por vía electrónica y a petición individual del destinatario, incluyendo también los no remunerados por éste, en la medida en que constituyan una actividad económica para el prestador”.

Concretamente, se consideran servicios de la sociedad los siguientes:

  1. Contratación de bienes o servicios por vía electrónica.
  2. Organización y gestión de subastas por medios electrónicos o de mercados y centros comerciales virtuales.
  3. Gestión de compras en la red por grupos de personas.
  4. Envío de comunicaciones comerciales.
  5. Suministro de información por vía telemática.

Uno de los aspectos legales de un E-comerce que consideramos esenciales es la información que se ofrece. La LSSI obliga a que la empresa ofrezca al destinatario la información relevante del servicio o bien que contrata. Es importante que se informe antes de iniciar el procedimiento de contratación. Como ejemplo de aspectos relevantes sobre los que tiene que informar:

  • Características esenciales del bien/servicio.
  • Precio final (incluido impuestos).
  • Procedimiento de pago.
  • Garantía legal de conformidad.

Elementos necesarios de una página web.

Debe contener la información general. Por ejemplo, denominación social, domicilio, datos de contacto, datos de inscripción, autorizaciones administrativas, NIF o códigos de conducta.

La Ley te obliga a mostrar un mensaje avisando de que tu web las usa.

La función es informar a los usuarios de la web sobre los datos que se recopilan. Además, deben indicar cuál será la finalidad de los mismos

Registro del nombre de dominio.

El registro de los dominios es una tarea dentro los aspectos legales de un E-comerce que deberíamos considerar al inicio. La importancia radica en dar un primer nivel de protección a nuestra marca y negocio. De este modo, evitamos también que otros lo puedan usar sin nuestro consentimiento.

Los aspectos legales de un E-comerce vienen definidos especialmente en los textos legales de la página web.

En RJR Abogados contamos con especialistas en la materia.  

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Autora del artículo:

ANNA ORELLANA CLOSA

ABOGADA Y ASESORA LEGAL

Colaboradora en Barcelona
Dpto. de Derecho Mercantil